11 nov 2011

A veces, no son tan malos los dolores.

No se como calificar este día, en realidad no se por que tendría que calificarlo... No fue un mal día, pero tampoco bueno, simplemente no fue.
Odio los días que no son, odio el momento en que me acuesto y analizo todo lo que hice en el día y que no haya nada para rescatar
Suelo ser optimista (conformista, en realidad), y en estos casos diría: "bueno che, por lo menos no fue un mal día, por lo menos no paso nada malo"... Pero no, ahora pienso que no es tan así, que a lo mejor si hubiera pasado algo "malo" hubiera sido mejor que nada, a lo mejor tendría algo en que estar pensado en este momento y no estaría acá escribiendo esto.
Odio la monotonía, odio la rutina, odio saber que no hago nada para cambiarlo, o que lo que hago no es suficiente.
Después de pensar en todas estas cosas (y más) este día se convirtió en un día malo, que a lo mejor no es tan malo como un día que no es.... 
Tengo ganas de escribir algo contando lo bien que me siento, y que mi estado no dependa de ella (sí, no puedo escribir una nota si nombrarla).Tengo ganas de no necesitar a alguien más para sentirme bien, tengo ganas de no necesitarte.


Es cuestión de dar vuelta los valores,
y entender que a veces, no son tan malos los dolores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario